La selección de recubrimientos para hoteles requiere algo más que elegir un color o acabado atractivo.
Un hotel integra espacios con condiciones de operación completamente diferentes: habitaciones, pasillos, lobbies, restaurantes, cocinas, estacionamientos, terrazas, baños, áreas de servicio y superficies exteriores.
Cada una enfrenta distintos niveles de tránsito, humedad, limpieza, abrasión, exposición ambiental y mantenimiento.
Por esta razón, no existe un único sistema de pintura o recubrimiento capaz de responder correctamente a todas las áreas de un hotel.
La especificación debe comenzar con una pregunta:
¿Qué necesita soportar esta superficie durante su operación diaria?
Antes de elegir un producto es necesario evaluar las condiciones reales del espacio.
Entre los principales factores técnicos se encuentran:
El objetivo es encontrar una solución que mantenga el equilibrio entre desempeño, estética, operación y mantenimiento.
Dentro de una misma propiedad pueden existir espacios prácticamente opuestos desde el punto de vista técnico.
Un lobby puede requerir una apariencia especialmente cuidada y resistencia al tránsito constante.
Una habitación necesita superficies fáciles de mantener y compatibles con el diseño interior.
Una cocina puede estar expuesta a humedad, limpieza frecuente y condiciones operativas más exigentes.
Un estacionamiento enfrenta circulación vehicular, abrasión y contaminación.
Una terraza puede estar expuesta directamente al sol y a la lluvia.
Por ello, hablar de un único recubrimiento para hoteles es simplificar demasiado el problema.
La especificación debe realizarse por áreas.
El lobby suele ser uno de los puntos de mayor impacto visual dentro de un hotel.
Sin embargo, también puede convertirse en una de las áreas con mayor circulación.
Maletas, carros de servicio, huéspedes, mobiliario y limpieza constante generan desgaste sobre pisos y muros.
Al seleccionar un sistema deben evaluarse aspectos como:
En estas áreas, desempeño y estética deben trabajar juntos.
No tendría sentido contar con una superficie técnicamente resistente si no responde al concepto visual del hotel, pero tampoco resulta conveniente privilegiar únicamente la apariencia sin considerar su operación diaria.
Los pasillos son espacios sometidos a circulación constante.
Además del tránsito de huéspedes, pueden recibir:
Por ello, los recubrimientos para pasillos de hoteles deben seleccionarse considerando resistencia, limpieza y mantenimiento.
También es importante analizar el tiempo disponible para realizar una intervención.
Cuando una zona se encuentra en operación, los procesos de preparación, aplicación, secado, curado y liberación deben planearse cuidadosamente para reducir afectaciones.
En habitaciones, la apariencia adquiere especial relevancia, pero no debería ser el único criterio de selección.
Las paredes están expuestas a contacto, limpieza y mantenimiento entre periodos de ocupación.
Antes de elegir una pintura para habitaciones de hotel deben analizarse:
Una correcta preparación del sustrato permite obtener acabados más uniformes y ayuda a mejorar el desempeño del sistema.
Restaurantes, cocinas, bares y áreas de preparación tienen condiciones diferentes a las zonas destinadas exclusivamente a huéspedes.
Dependiendo de cada espacio pueden presentarse:
Por ello, los recubrimientos para cocinas de hoteles deben evaluarse considerando las condiciones particulares del área y la compatibilidad del sistema con los procesos de limpieza y mantenimiento establecidos por la propiedad.
La presencia constante de humedad cambia considerablemente las necesidades de una superficie.
Baños, vestidores y determinadas áreas de servicio necesitan una evaluación específica del sustrato y de las posibles fuentes de humedad.
Antes de aplicar un nuevo sistema es importante identificar si existen:
Aplicar un recubrimiento sin solucionar primero el origen del problema puede generar fallas posteriores.
Las superficies exteriores enfrentan condiciones adicionales.
La radiación solar, lluvia, humedad, cambios de temperatura y contaminación ambiental pueden acelerar el deterioro de ciertos sistemas.
Al seleccionar recubrimientos para exteriores de hoteles, deben analizarse aspectos como:
En estas zonas, la especificación debe considerar tanto las condiciones actuales como la exposición que tendrá la superficie durante su vida útil.
Los estacionamientos presentan requerimientos diferentes a los de habitaciones o áreas comunes.
El tránsito vehicular, abrasión, suciedad, humedad y diferentes contaminantes pueden generar condiciones de mayor desgaste.
Por ello, un recubrimiento para estacionamiento de hotel debe seleccionarse considerando:
Una evaluación previa del sustrato ayuda a determinar qué preparación y qué sistema son adecuados para el proyecto.
Existe un error frecuente en proyectos de mantenimiento: concentrarse únicamente en el producto final.
Antes de aplicar un recubrimiento es necesario determinar sobre qué superficie se trabajará y en qué condiciones se encuentra.
Pueden existir:
Por ello, la preparación no debe considerarse una actividad independiente.
Forma parte del sistema de recubrimiento.
Incluso un producto de alto desempeño puede presentar problemas si la superficie no está correctamente preparada.
En hotelería, el tiempo representa una variable importante.
Cerrar una habitación, un pasillo, un lobby o un restaurante puede generar afectaciones operativas.
Por eso, durante una remodelación o mantenimiento de hotel deben analizarse:
La velocidad no debería ser el único criterio para seleccionar un sistema.
El objetivo es encontrar una solución que permita equilibrar tiempo de ejecución y desempeño esperado.
Un proceso técnico puede dividirse en diferentes etapas.
Identificar las condiciones reales de la superficie y del espacio.
Determinar material, estado, recubrimientos existentes y posibles problemas.
Eliminar condiciones que puedan afectar la adherencia o desempeño.
Atender irregularidades, fisuras o deterioros cuando sea necesario.
Definir primarios, capas y acabados de acuerdo con las condiciones de operación.
Seguir los procedimientos establecidos para el sistema seleccionado.
Respetar los tiempos necesarios antes de regresar el área a servicio.
Esta metodología permite entender que un proyecto de recubrimientos no comienza con una cubeta.
Comienza con un diagnóstico.
Un hotel puede integrar en una misma propiedad:
Cada zona debe analizarse individualmente.
Por ello, la pregunta no debería ser solamente:
¿Qué pintura podemos utilizar en el hotel?
La pregunta correcta sería:
¿Qué sistema necesita cada superficie de acuerdo con su uso, exposición, mantenimiento y desempeño esperado?
En Sparta entendemos que seleccionar correctamente un sistema implica analizar mucho más que el resultado visual.
Es necesario considerar el sustrato, las condiciones de uso, el tránsito, la humedad, los procesos de limpieza, los tiempos de intervención y las necesidades futuras de mantenimiento.
Porque una superficie dentro de un hotel no solamente debe verse bien cuando termina la obra.
Debe continuar respondiendo cuando comienza la operación.
La solución adecuada parte de cuatro elementos:
diagnóstico + preparación + especificación + aplicación.
Y cada espacio requiere una solución diseñada para sus condiciones particulares.
No existe un único recubrimiento adecuado para todo el hotel. La solución depende del área, tipo de sustrato, tránsito, humedad, limpieza, exposición ambiental y desempeño requerido.
Debe seleccionarse considerando el tránsito constante, abrasión, frecuencia de limpieza y facilidad de mantenimiento. La condición de la superficie existente también es determinante.
La selección depende del sustrato, acabado deseado, frecuencia de limpieza y condiciones de mantenimiento. Antes de aplicar un nuevo producto también debe revisarse el estado del recubrimiento existente.
Las condiciones pueden incluir humedad, tránsito, limpieza frecuente y derrames. Por ello, el sistema debe especificarse de acuerdo con la operación particular del área y los procesos de mantenimiento.
Debe analizarse la exposición a radiación solar, lluvia, humedad, temperatura, condición del sustrato y mantenimiento esperado.
En muchos proyectos es posible planificar los trabajos por etapas o zonas. Para hacerlo correctamente deben considerarse preparación, tiempos de aplicación, secado o curado y liberación de cada superficie.