En instalaciones relacionadas con alimentos y bebidas, las superficies pueden enfrentarse diariamente a humedad, limpieza frecuente, tránsito continuo, derrames, grasas, cambios de temperatura y diferentes condiciones de operación.
Por esta razón, elegir correctamente los recubrimientos para Alimentos y Bebidas requiere analizar mucho más que el color o la apariencia final.
Una cocina, un área de preparación, un almacén, un comedor o una zona de lavado pueden formar parte de una misma instalación y, sin embargo, necesitar sistemas completamente diferentes.
La correcta especificación comienza entendiendo qué ocurre realmente sobre cada superficie durante la operación diaria.
No existe un único sistema capaz de responder adecuadamente a todas las áreas.
Antes de seleccionar un recubrimiento es necesario evaluar variables como:
La selección debe realizarse en función de las condiciones particulares de cada espacio.
Los pisos suelen ser una de las superficies con mayores exigencias dentro de este tipo de instalaciones.
Además del tránsito constante de personas, pueden estar expuestos al movimiento de carros, equipos, derrames y procesos recurrentes de limpieza.
Dependiendo de la operación, un recubrimiento para pisos en áreas de alimentos y bebidas puede necesitar diferentes características de resistencia y mantenimiento.
Sin embargo, el producto final representa solamente una parte de la solución.
Antes de aplicarlo es necesario conocer las condiciones del piso existente.
Un sistema puede tener buenas propiedades técnicas y aun así presentar problemas si se aplica sobre una superficie que no fue preparada correctamente.
Entre las condiciones que deben evaluarse se encuentran:
Por eso, la preparación de superficies para recubrimientos no debe entenderse como una etapa independiente.
Forma parte del sistema completo.
El desempeño final comienza desde el diagnóstico.
Las cocinas presentan condiciones particulares debido a su operación.
Dependiendo del tipo de instalación pueden existir:
Por ello, los recubrimientos para cocinas deben seleccionarse considerando las condiciones reales del espacio y los procedimientos de limpieza y mantenimiento que se realizarán posteriormente.
También debe analizarse cuidadosamente el sustrato antes de especificar cualquier solución.
En zonas donde existe preparación o manipulación de alimentos y bebidas, las superficies pueden estar sometidas a operaciones continuas.
El desempeño requerido puede cambiar considerablemente dependiendo de factores como:
Por esta razón, resulta importante evitar especificaciones generales.
Cada área debe evaluarse individualmente.
El contacto frecuente con agua puede cambiar completamente las necesidades de una superficie.
En áreas de lavado es importante considerar:
Aplicar un recubrimiento sin conocer previamente estas condiciones puede afectar el desempeño esperado.
Los almacenes y corredores pueden parecer menos exigentes que una cocina o zona de lavado, pero también requieren una especificación adecuada.
Aquí cobran importancia factores como:
Un sistema correctamente especificado debe responder a la operación particular de cada espacio.
En determinadas áreas puede existir presencia recurrente de agua, grasas u otros líquidos sobre el piso.
Por ello, además del desempeño del recubrimiento, debe evaluarse la seguridad de circulación requerida para cada proyecto.
La textura y acabado no deberían seleccionarse de manera aislada.
Una superficie con mayor textura puede ofrecer determinadas ventajas dependiendo de la operación, pero también modifica las necesidades de limpieza y mantenimiento.
La especificación debe encontrar un equilibrio entre:
seguridad + operación + limpieza + desempeño.
Los procedimientos de limpieza representan una variable importante al seleccionar un sistema.
No todos los recubrimientos responden de la misma forma frente a diferentes productos o concentraciones.
Antes de especificar un sistema es recomendable conocer:
La compatibilidad debe revisarse con base en la información técnica del sistema seleccionado.
Algunas áreas relacionadas con alimentos y bebidas pueden experimentar variaciones importantes de temperatura.
Dependiendo del proyecto, estas condiciones pueden generar exigencias adicionales sobre el sistema de recubrimiento.
Por ello, la temperatura de operación y los ciclos a los que estará expuesta la superficie deben formar parte del diagnóstico previo.
Los pisos no son las únicas superficies que deben evaluarse.
Los muros pueden estar sometidos a:
La elección de una pintura o recubrimiento para muros en áreas de alimentos y bebidas debe considerar tanto las condiciones del sustrato como la operación cotidiana.
En muchas instalaciones, detener completamente la operación durante largos periodos no es una opción.
Por esta razón, al planificar un proyecto deben considerarse:
Elegir únicamente un producto porque “seca rápido” puede resultar insuficiente.
El sistema completo debe responder tanto al tiempo disponible como al desempeño que necesita el proyecto.
Una correcta especificación puede comenzar con cuatro etapas principales.
Conocer la superficie, su condición actual y las exigencias reales de operación.
Eliminar contaminantes y atender las condiciones que puedan comprometer la adherencia.
Definir primarios, capas y acabados de acuerdo con el sustrato y las necesidades de cada espacio.
Ejecutar el sistema siguiendo los procedimientos y tiempos establecidos.
La selección del producto debe ser consecuencia del diagnóstico, no el punto de partida.
Dentro de una instalación relacionada con alimentos y bebidas pueden existir:
Cada una presenta condiciones diferentes.
Por ello, la pregunta no debería ser:
¿Qué recubrimiento podemos utilizar en toda la instalación?
La pregunta correcta es:
¿Qué necesita cada superficie de acuerdo con su operación, sustrato, exposición y mantenimiento?
En Sparta entendemos que un sistema de recubrimiento debe especificarse a partir de las condiciones reales del proyecto.
Antes de seleccionar una solución es necesario analizar la superficie, la operación, la humedad, el tránsito, los procesos de limpieza y el desempeño esperado.
Porque el objetivo no es únicamente conseguir un buen acabado al momento de entregar.
Es lograr una superficie preparada para responder a las exigencias de la operación.
Por eso trabajamos considerando:
diagnóstico + preparación + especificación + aplicación.
Cada proyecto es diferente.
Y cada área necesita una solución adecuada a sus condiciones.
Depende del sustrato, nivel de tránsito, humedad, frecuencia de limpieza, sustancias presentes y condiciones particulares de operación. La solución debe especificarse después de evaluar el área.
Debe evaluarse el estado del piso, humedad, contaminación, recubrimientos existentes, procesos de limpieza, tránsito y las condiciones a las que estará expuesta la superficie.
No. Una cocina, un área de lavado, un almacén y un comedor presentan condiciones diferentes y pueden requerir soluciones distintas.
Porque la compatibilidad del recubrimiento puede variar dependiendo del agente utilizado, su concentración, temperatura, frecuencia y tiempo de contacto.
Sí. El estado y preparación del sustrato son fundamentales para conseguir una correcta adherencia y el desempeño esperado del sistema.
Dependiendo del proyecto, es posible planificar intervenciones por etapas o zonas. Para ello deben considerarse los tiempos de preparación, aplicación, curado y liberación de cada área.